Crean oro casi tan ligero como el aire

Crean oro casi tan ligero como el aire

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Una pepita de oro real de 20 quilates, tan ligera que no se hunde en un vaso de capuchino, flotando en la espuma de leche.

Esto, aunque suene increíble, es lo que han conseguido realmente unos científicos del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich (también conocido como Escuela Politécnica Federal de Zúrich).

El equipo de Raffaele Mezzenga ha producido una nueva clase de espuma a partir de oro, una malla tridimensional de oro que consiste principalmente en poros.

Es la pepita de oro más ligera creada hasta ahora.

El material, catalogable como un aerogel, es mil veces más ligero que las aleaciones convencionales de oro. Es más ligero que el agua y casi tanto como el aire.

La nueva e insólita forma de oro apenas puede diferenciarse del oro convencional, vista a ojo desnudo: el aerogel posee incluso un brillo metálico.

Pero a diferencia de su forma normal, es blando y maleable con las manos. Consta de 98 partes de aire y solo dos partes de material sólido.

De este material sólido, más de cuatro quintas partes son oro y menos de una quinta parte son fibrillas de proteína de leche. Esto corresponde a un oro de aproximadamente 20 quilates.

El nuevo material podría ser utilizado en muchas de las aplicaciones donde el oro está siendo usado actualmente.

Las propiedades de la sustancia, incluyendo su peso más ligero, la menor cantidad de oro por volumen (que acarrea un notable abaratamiento), y las ventajas de su estructura porosa, son sus mejores bazas.

Su uso en relojes y joyería es solo una entre muchas aplicaciones potenciales.

Otra aplicación demostrada por los científicos es la catálisis química: dado que el material altamente poroso tiene una enorme área de superficie, las reacciones químicas que dependen de la presencia de oro pueden actuar de una manera muy eficiente.

El material podría asimismo ser usado en aplicaciones donde la luz sea absorbida o reflejada.

Finalmente, los científicos han mostrado cómo hacer posible la construcción con él de sensores de presión.

Fuente: Noticias de la Ciencia

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