Apple presenta los nuevos iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X

Apple presenta los nuevos iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X

Comparta este Artículo en:

Apple presenta sus nuevos terminales insignia y la evolución directa de los modelos del año pasado: el iPhone 8 y Plus son oficiales y llegan cargados de novedades, junto al iPhone X una apuesta más arriesgada.

Finalmente estos iPhone rompen con la que hasta ahora había sido una alternancia de modelos “s” tras una edición más de iPhone, siendo actualizaciones internas y que en pocas ocasiones implicaban un cambio mayor a nivel de hardware o diseño (salvo el caso del iPhone 5s, que incorporó el TouchID, aunque guardó estética y dimensiones del iPhone 5).

En esta ocasión los herederos del iPhone 7 y el iPhone 7 Plus tampoco cambian en diagonal de pantalla, pero sí en materiales y en otros componentes para mejorar rendimiento y experiencia de uso.

Los iPhones 8 y 8 Plus son los primeros smartphones en incluir la denominada pantalla True Tone que estrenó el iPad Pro de 9,7 pulgadas.

Tecnología que comparte nomenclatura con la usada en el flash, dado que se hace referencia a la búsqueda de obtener un color natural, y que en el caso de la pantalla modifica la calibración de color para ajustar automáticamente color, temperatura e intensidad de la misma según el ambiente.

Así, en esta nueva dupla Apple repite los tamaños de pantalla que llevamos viendo en los smartphones de la casa con pantallas de 4,7 y 5,5 pulgadas y su tradicional Retina HD.

Paneles integrados en un frontal también históricamente tradicional en los teléfonos de Apple, que ha aguantado impertérrito ante evoluciones y tendencias guardando simetría horizontal y vertical mientras la trasera ha ido cambiando, como en este caso ya que ahora está cubierta con cristal.

No todo iba a ser inferior en estos nuevos iPhones con respecto a la joya de la corona, y en cuanto a procesador (y RAM, según modelo) sí están empatados compartiendo el nuevo chip A11 Bionic.

Un chip que sube a lo seis núcleos en comparación a los cuatro que llevaba el A10 Fusion, los cuales son dos núcleos de alta potencia (un 25% más rápidos que los del A10) y cuatro núcleos de alta eficiencia, así como una GPU propia de la casa con tres núcleos.

De la RAM no han especificado nada, pero posiblemente mantengan los GB de los anteriores iPhones y hereden los 2 GB de RAM para el iPhone 8 y 3 GB de RAM para el iPhone 8 Plus.

A falta de confirmarlo, tampoco era algo que pareciese a cambiar dada la particular velocidad que también lleva Apple con respecto al aumento de RAM en sus terminales (mientras la competencia ya no baja de 4 ó 6 GB).

Si el año pasado algo ensombreció al iPhone 7 fue el hecho de no integrar doble cámara y por ende el modo retrato que resultó tener tan buena recepción.

En la dupla de este año sigue sin llegar al iPhone de 4,7 pulgadas, integrando nuevos sensores de 12 megapixeles (uno para el iPhone 8 y dos en el caso del 8 Plus).

Pero más allá del hardware y de las mejoras más o menos esperadas en calidad, velocidad de enfoque o un mejor HDR, Schiller se ha encargado de especificar los pilares principales de las nuevas cámaras: el video, el modo retrato y la realidad aumentada.

El modo retrato presenta una actualización que aún está en fase beta pero que promete complementar un desenfoque que como ya vimos tenía muy buen resultado, llamado Portrait Lightning.

Lo que han explicado es que las cámaras, además de crear un mapa de profundidad, trabajan con machine learning para capturar la iluminación, de modo que al final el usuario puede elegir varios grados de la misma sobre el rostro de la persona fotografiada.

En cuanto al video, los nuevos sensores que integran estos smartphones serán capaces de grabar en 4K a 60 fps (mejorando los 30 fps de los anteriores) y 1080p a 240 fps en cámara lenta, siendo capaz de analizar cada pixel en cada segundo para mejorar el procesado.

La realidad aumentada la esperábamos sólo para el iPhone X, pero los 8 también se llevan su pedazo (y sin discriminar al de 4,7 pulgadas).

Los nuevos iPhones soportan esta función para lo cual además integran nuevos giroscopio y acelerómetro, de modo que se mejora la sensibilidad del registro del movimiento.

De las cámaras frontales en ambos casos montan un sensor de 7 megapixeles y repiten el Retina Flash.

Sobre las traseras, además de lo que hemos comentado en cuanto a las novedades en las funciones, cabe mencionar que en ambos casos hay estabilizador óptico de imagen como ocurría con el 7 y el 7 Plus.

Se habla desde hace mucho de que Apple trabajaba en integrar la carga inalámbrica, de patentes, etc., pero no parecía llegar nunca.

Con los rumores del iPhone edición especial para este décimo aniversario también sonó muy fuerte, aunque parecía que los herederos directos del 7 y el 7 Plus se iban a quedar sin esta novedad.

Pero finalmente no. La carga inalámbrica con el estándar Qi llega a los iPhones con el 8 y el 8 Plus, mostrándonos ya el AirPower (que llegará en 2018), un accesorio de carga en el que se podrán cargar a la vez un iPhone, el Apple Watch y los AirPods, pero es una de las grandes novedades de estos nuevos terminales que motiva un poco más ese salto de la “s”.

En cuanto a los colores, para este modelo se puede elegir entre gris espacial, plata y un nuevo tono oro rosa.

Se espera estén disponibles a partir del día 22 de septiembre en la primera ronda de países entre los que están Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hong Kong, Irlanda, Italia, Japón, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, Singapur, Suecia, Suiza y Taiwán.

Tras los nuevos iPhone 8 y iPhone 8 Plus, Apple ha cumplido con las expectativas y ha anunciado el nuevo iPhone X, un modelo que cambia completamente el diseño de la familia 10 años después del primer iPhone.

El nuevo iPhone X es el modelo de teléfono de Apple más arriesgado y completo desde que hace ya diez años se presentará el primer iPhone.

En su ficha técnica nos encontramos con numerosas novedades, giros y cambios respecto a las bases que Apple había mantenido para el iPhone en estos diez años.

Las mayores novedades las encontramos en la pantalla y el diseño, a partir de cuya revolución también cambia la manera en que Apple pretende que interaccionemos con el smartphone.

Llevamos un par de años en que el diseño de un smartphone tiene que ver casi todo con la pantalla.

El iPhone se había resistido a esa corriente renovadora y revolucionaria hasta este nuevo iPhone 10.

Apple da varios saltos en apartados como el panel, la eliminación de marcos o la resolución, todos ellos tomando impulso una sola vez.

Apple ha tardado ni más ni menos que 10 años en ofrecer un iPhone competitivo en aprovechamiento del frontal.

Le ha costado, pero este iPhone X ya asume las líneas de diseño y trabajo que Samsung o LG llevan aportando al mercado y la gama alta desde hace años.

El diseño del iPhone X se mueve alrededor de una pantalla de 5,8 pulgadas que curiosamente da lugar a un iPhone de menos altura (143,6 mm) y más manejable que el iPhone 8 Plus con menos diagonal.

A destacar el ancho de 70 mm, y el grosor, inferior a los 8 mm. Su peso es de 174 gramos.

Esto que parecía impensable en un iPhone se produce por la eliminación completa de los marcos.

Todo el frontal del iPhone X es su pantalla, y el cambio respecto a modelos de iPhone anteriores es enorme si nos fijamos en los marcos superior e inferior.

A tener en cuenta el diseño en forma de solapa de la pantalla en la parte superior, peculiaridad que tendrá sus pros y contras en relación con las aplicaciones y el sistema operativo.

El acabado del iPhone X es en cristal, tanto para el frontal como en la trasera, y lleva protección contra agua y polvo.

Para lograr esta ocupación total del frontal por parte de la pantalla, Apple se ha pasado a la tecnología OLED.

Este cambio es bastante relevante en tanto que la tecnología IPS y concretamente el panel del iPhone, más allá de la resolución, ha sido durante estos años la referencia en términos de fidelidad y calidad.

La nueva pantalla ha sido bautizada como Super Retina HD Display, y cuenta con una resolución de 2436×1125 pixeles para una densidad de píxeles de 458 ppp.

Tiene 3D Touch, es HDR y compatible con Dolby Vision y HDR10, además de True Tone.

Su brillo es el mismo que en iPhone anteriores, con 625 nits, tiene perfil P3 y en este caso, al ser OLED, contraste de 1.000.000:1

Como les ha pasado a Samsung o viene haciendo LG desde hace muchas generaciones, ocupar todo el frontal del smartphone con la pantalla lleva asociados sacrificios y cambios muy importantes.

En el iPhone X desaparece el botón de inicio como tal y el control del terminal se basa en gestos para el control de pantallas, opciones y diferentes acciones en la interfaz de iOS 11.

Respecto a la identificación de huella tan cómoda gracias a Touch ID, desaparece.

No hay traspaso a la parte trasera como han hecho todos sus rivales (o al lateral como tiene Sony). El iPhone X pasa del Touch ID y arriesga con la identificación de rostros.

El sensor facial o Face ID se sirve de sensores de infrarrojos para detectar nuestra cara desde diferentes ángulos e incluso con rasgos parcialmente ocultos.

Según Apple, el reconocimiento es en 3D, lo que evitaría que una simple fotografía o máscara se usara para desbloquear el terminal.

Para conseguirlo se valen de Neural Engine, tecnología integrada en el nuevo chip A11, y será capaz incluso de identificar rostros con gafas.

El reto es importante. Por cierto, la identificación Face ID funcionará también integrada por terceros.

iPhone nuevo, procesador de Apple de estreno.

La máxima de la compañía se cumple a rajatabla en el nuevo iPhone X, smartphone que disfrutará del procesador A11 Bionic, un modelo desarrollado completamente por Apple y que cuenta con seis núcleos. S

in datos por ahora específicos, este procesador iría acompañado de 3 GB de memoria RAM y una GPU que por primera vez también ha sido creada por Apple completamente.

Respecto a la batería, este nuevo iPhone X también ha sido el acicate para dar un paso adelante en un apartado donde en ciertos aspectos Apple se había quedado muy atrás.

Si en autonomía real el iPhone ha podido mantener la competitividad gracias a la eficiencia, no ha pasado lo mismo en posibilidades de carga.

Con el iPhone X esperamos ver mejora en la autonomía gracias al uso de la tecnología OLED en la pantalla, así como por la mayor capacidad de la batería.

Apple ha realizado algo parecido a lo que vimos en su Macbook y ha aprovechado casa hueco disponible en el interior del iPhone X para colocar celdas de la batería.

Más importante será ver la llegada de la carga inalámbrica al iPhone X, así como una esperada carga rápida que dejaba en ridículo al iPhone frente a sus rivales.

Aunque en este iPhone 10 la atención se la lleva la pantalla y el cambio de diseño, no podemos nunca olvidarnos de lo que ha sido durante años un motivo de compra respecto al teléfono de Apple: la cámara.

La cámara del iPhone X vuelve a ser de tipo doble y potenciando o destacando el modo retrato.

Son dos sensores de 12 megapixeles, de más tamaño para mejorar los resultados en condiciones de poca luz, y que será capaz de grabar vídeo 4K a 60 fps.

También contará con un modo de cámara lenta a 240 fps con calidad 1080p.

La apertura de las cámaras es de f/1.8 y f/2.4, con diferentes distancias focales para conseguir el zoom 2X.

La estabilización óptica alcanza a las dos cámaras, así como el uso de un flash de 4 LEDs. Y próximamente tendrá un modo retrato mejorado.

Otro cambio importante en la cámara del iPhone X la encontramos en la cámara secundaria, que sube su resolución a 7 MP (f2.2) y añade modo de retrato.

Apple, mucho después que los rivales, se ha dado cuenta de la importancia de esta cámara para selfies.

El iPhone X empezará a venderse a partir del próximo 3 de noviembre.

Podremos comprar las dos modalidades de colores (Silver y Space Gray) con modelos de 64 y 256 GB.

Fuentes: Hipertextual, Xataca

Print Friendly, PDF & Email

Artículos relacionados: