Detectan por primera vez las ondas gravitacionales predichas por Einstein

Detectan por primera vez las ondas gravitacionales predichas por Einstein

Comparta este Artículo en:

Los científicos del proyecto Advanced LIGO han dado a conocer los resultados del observatorio, confirmando por primera vez la existencia de las ondas gravitacionales, una predicción realizada por Albert Einstein hace un siglo.

El consorcio Advanced LIGO, es el detector en el que trabajan más de mil científicos de quince países y noventa instituciones diferentes de todo el mundo.

La búsqueda de las ondas gravitacionales ha sido uno de los grandes retos de la física en los últimos cincuenta años.

El mismo Albert Einstein reconoció que su detección iba a ser muy compleja, dado que se trata de “ecos muy tenues” para los que necesitamos sofisticada tecnología en forma de “oídos” que nos permitan escucharlos.

Tras el hallazgo de la primera evidencia indirecta de ondas gravitacionales, trabajo que mereció el Premio Nobel de Física en 1993, la propia Academia sueca anticipó que deberíamos esperar al menos hasta la llegada del siglo XXI para detectarlas.

El ansiado día llegó el pasado 14 de septiembre, cuando Advanced LIGO escuchó por primera vez las ondas gravitacionales producidas por la colisión de dos agujeros negros, que tuvo lugar hace mil trescientos millones de años y que puede visualizarse en la simulación inferior.

Es la primera vez que se percibe un sistema binario de agujeros negros de este tipo, según han anunciado durante la rueda de prensa.

En palabras de la argentina Gabriela González, miembro de la colaboración LIGO, los agujeros negros que pudieron escuchar presentaban 29 y 36 masas solares.

El físico Kip Thorne, conocido por ser el asesor científico de Interstellar, aseguró que “la potencia total de las ondas gravitacionales fue cincuenta veces mayor que todas las estrellas del universo”.

El MIT también ha hecho público el archivo de audio donde se pueden escuchar las primeras ondas gravitacionales detectadas de la historia.

Este 11 de febrero pasará a los libros de la historia de la ciencia, sin duda, como el día en el que la humanidad confirmó la última gran predicción de Einstein.

Las ondas gravitacionales pueden ser comparadas con las ondas que se propagan suavemente en el agua al lanzar una piedra en un estanque.

En el universo, fenómenos violentos y desconocidos como el Big Bang, la explosión de supernovas o las colisiones de dos agujeros negros provocan perturbaciones tenues que también se propagan por el espacio.

Al ser capaces de escuchar estos “susurros cósmicos” podríamos obtener más información acerca de eventos como la formación de agujeros negros supermasivos.

Los detectores de EE.UU. –el observatorio de ondas gravitacionales de interferómetros láser, LIGO– y el de Italia, conocido como Virgo, están formados por dos túneles idénticos en forma de L, de unos 3 km de largo.

ondas gravitacionales foto 2

Y el proceso empleado para detectar las elusivas ondas comienza con la generación de un rayo láser que luego se divide en dos: una mitad es impulsada a través de un túnel y la otra por el otro.

Un espejo en cada túnel hace rebotar a los rayos láser muchas veces hasta que se vuelven a recombinar.

Si una onda ha viajado a través del túnel distorsionará sutilmente su entorno, cambiando la longitud de los túneles en una cantidad diminuta (sólo una fracción del ancho de un átomo).

Y la forma en que las ondas se mueven a través del espacio significa que un túnel se estira y el otro se encoge, lo cual hará que un rayo láser viaje una distancia levemente mayor, mientras que el otro hará un viaje más corto.

Como resultado, los rayos divididos se recombinan de una manera diferente: las ondas de luz interferirán entre sí en vez de cancelarse.

La relevancia del descubrimiento presentado es de tal envergadura que muchos apuntan ya al próximo Premio Nobel de Física.

Gracias a los resultados difundidos por Advanced LIGO, la ciencia escribe hoy un capítulo inédito en la historia de la física. Comienza una nueva era protagonizada por la astrofísica gravitacional.

Los resultados del detector Advanced LIGO, considerado como una de las máquinas más sensibles que jamás ha existido, permiten también confirmar la predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein. El sueño centenario del físico se convierte por fin en realidad.

Fuente: Hipertextual

Print Friendly, PDF & Email

Artículos relacionados: