El mejor piloto de combate ya no es humano

El mejor piloto de combate ya no es humano

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Por primera vez una inteligencia artificial de vuelo parece imbatible. Ni el mejor de los pilotos de combate parece tener demasiadas oportunidades contra su algoritmo genético basado en lógica difusa.

La aviación es una técnica que se aprende con muchos años y esfuerzo. Sólo los seres humanos más atentos y dedicados pueden llegar a ser pilotos.

Y dentro de los pilotos, sólo los mejores pueden llegar a la calidad que tiene un piloto de combate.

Estos, como dicen en la aviación, son lo mejor de lo mejor. Capaces de resistir y realizar maniobras increíbles, pensar más rápido que nadie y actuar a velocidades inimaginables para el común de los mortales.

Así que no es ninguna locura pensar que los pilotos de combate son los mejores pilotos del mundo. Al menos hasta ahora. Porque una nueva inteligencia artificial parece haber sacado de su podio a los mejores.

Dentro de la aviación de combate existen diversas escuelas que enseñan tácticas y estrategias indispensables para cualquier piloto de combate.

El Coronel Gene Lee es uno de los mayores expertos del mundo en combate aéreo. Es más, sus miles de horas de vuelo y cientos de misiones le han dado una experiencia única. La confianza de este militar es palpable.

Por si todo esto fuera poco, también cuenta con cientos y cientos de horas de vuelo simulado. Y es que Lee es uno de los mejores profesores de tácticas de combate a nivel global.

Y toda su experiencia, sus nervios de acero y su velocidad de respuesta no han sido suficientes para batir en combate a ALPHA.

Ésta es una inteligencia artificial diseñada por un joven investigador de la Universidad de Cincinnati llamado Nick Ernest.

“Es la inteligencia artificial más agresiva, reactiva, dinámica y creíble que jamás haya visto”, explicaba Lee para los medios.

“[ALPHA] parecía conocer mis intenciones en todo momento, reaccionando de inmediato a mis cambios de vuelo o mi despliegue de misiles. Sabía cómo derribar mis disparos.

Cambiaba entre maniobras defensivas y ofensivas de forma inmediata cuando era necesario”. El piloto, al terminar las sesiones de prueba, afirmó acabar exhausto física y mentalmente.

Por el momento, parece que ALPHA batió a Lee en prácticamente todos los dogfight a los que se enfrentaron. Este término describe el combate cerrado o a distancia corta entre aeronaves.

Para poder gestionarlo adecuadamente el piloto debe tener un conocimiento técnico y unos reflejos considerables. Las maniobras realizadas someten el cuerpo y la mente de los pilotos a un estrés extremo. Por ello, sólo los mejores de los mejores son capaces de llegar a ser un piloto de combate.

Pero, ¿qué hace tan especial a ALPHA? El truco de su insuperable habilidad como piloto de combate está en el algoritmo que lo define.

Un algoritmo es un conjunto de instrucciones organizadas que define qué pasos seguir y de qué manera.

Un tipo de algoritmos, especialmente prometedores en inteligencia artificial, son los algoritmos genéticos, basados en las leyes evolutivas que conocemos.

Los algoritmos genéticos usan términos sacados de esta disciplina para referirse a sus conceptos.

Por ejemplo, el conjunto de soluciones de un problema es un fenotipo mientras que el conjunto de poblaciones se denomina cromosoma.

Las decisiones o iteraciones se denominan generaciones y se escogen según diversos operadores “genéticos”.

Por otro lado, la lógica difusa es un tipo de formulación para crear algoritmos que asigna un valor de forma aleatoria pero contextualizada, siempre que tenga valores de referencia.

La lógica difusa se adapta mejor al mundo real en el que vivimos, y se puede reconocer en expresiones como «hace mucho calor», «no es muy alto», «el ritmo del corazón está un poco acelerado», etc.

ALPHA emplea un árbol genético difuso para tomar sus decisiones.

Esta metodología es una subdivisión de la lógica difusa que emplea técnicas de algoritmos genéticos y permite usarla en problemas mucho más complejos y sofisticados.

Como por ejemplo, desarrollar una táctica de combate en mitad de un dogfight y reaccionar de forma inmediata. O evaluar adecuadamente las acciones de tu oponente al instante. En definitiva, crear al mejor piloto de combate.

Como todo algoritmo, el desarrollo de ALPHA no ha terminado. Ni mucho menos. Deberá seguir mejorándose.

Pero, su uso permitirá, por ejemplo, evitar poner en riesgo vidas humanas en un futuro. O mejorar las técnicas de aviación y autopilotos.

También permitirá entrenar pilotos de combate aún más cualificados. Y aprender más sobre técnicas de inteligencia artificial.

En todos los casos, ALPHA es un logro digno de mención. Y no sólo por haberse convertido probablemente en el mejor piloto de combate del mundo, sin ser humano. Sino porque este podría ser el primer paso de una aviación más segura y mejor.

Fuente: Hipertextual

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