El primer teclado que permite escribir incluso en realidad virtual

El primer teclado que permite escribir incluso en realidad virtual

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Una de las limitaciones de los sistemas de realidad virtual es que no había un método sencillo de introducción de texto, pero puede que la solución a dicho problema tenga ya nombre y fabricante: Logitech Bridge.

Esta solución consta de un teclado Logitech G Gaming Keyboard, un accesorio de seguimiento para realidad virtual y el software necesario para que podamos utilizar este teclado de forma normal en nuestro computador pero también en un entorno virtual en el que necesitemos introducir texto.

El secreto del funcionamiento está en el trabajo conjunto que este teclado, el módulo de seguimiento y el software hacen junto a las gafas de realidad virtual HTC Vive con las que es posible disfrutar de este sistema.

El llamado Vive Tracker se sitúa en una de las esquinas del teclado y se encarga de monitorizar nuestros dedos y las pulsaciones de las teclas para luego transmitirlas a las HTC Vive y al ecosistema Steam VR de forma que cuando lo necesitemos podamos usar el teclado de la misma forma que lo haríamos en el mundo físico real.

Por el momento Logitech ha querido saber si este proyecto tiene sentido cediendo 50 de estos kits a diversos desarrolladores que podrán poner en marcha proyectos en los que se saque partido de esta idea.

La idea de poder trabajar en un escritorio virtual con un teclado de forma idéntica a la que lo haríamos en nuestro despacho o habitación, toma una nueva dimensión ya que ese entorno virtual puede ser totalmente personalizable.

Como indican los responsables de Logitech, una de las ventajas que proporciona este sistema es la de poder personalizar el teclado de forma absoluta, pudiendo tener distintos diseños (y disposiciones) de teclado que se adapten a nuestros gustos y necesidades.

El software no solo monitoriza el movimiento de nuestros dedos, sino que lo traslada al entorno de realidad virtual donde es posible ver cómo efectivamente nuestras manos virtuales están tecleando sobre ese periférico físico con su representación virtual.

La solución, que costará unos 150 dólares, tendrá que demostrar su validez antes de comercializarse de forma definitiva.

Veremos si la idea cuaja, pero lo cierto es que da respuesta a una de las limitaciones de las experiencias de realidad virtual.

Fuente: Xataca

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