Hacia pilas eléctricas que se recarguen directamente con luz solar

Hacia pilas eléctricas que se recarguen directamente con luz solar

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Dejar expuestas al sol pilas eléctricas para que se recarguen, como ropa tendida para que se seque, suena extraño, pero en un futuro cercano podría ser una manera cotidiana de recargar pilas.

Es vital que el suministro de energía sostenible sea independiente de las fluctuaciones naturales de las fuentes de energía renovable, como la luz solar.

La conexión de fuentes de energía “verdes” con sistemas fiables de almacenamiento de energía es por tanto un concepto esencial para energías como la solar o la eólica.

Actualmente hay sistemas de células fotovoltaicas que están conectados por cables a baterías, mayormente basadas en el plomo.

Una configuración típica es la de unos paneles solares en el tejado con una batería en el sótano. Esto ocupa mucho espacio, necesita un mantenimiento frecuente y su eficiencia es modesta.

La meta del equipo de Ilie Hanzu, del Instituto de Química y Tecnología de los Materiales, adscrito a la Universidad Tecnológica de Graz en Austria, es fabricar un híbrido de batería y célula solar a partir de dos sistemas individuales, que no solo sea capaz de convertir energía solar en energía eléctrica sino también almacenar esta.

Estos científicos están entrando en un territorio de la ciencia y la tecnología básicamente desconocido.

En el proyecto SolaBat quieren desarrollar un concepto nuevo y útil para aplicaciones prácticas, así como probar su capacidad.

La clave para el éxito reside en la nueva combinación de materiales funcionales.

En el sistema híbrido, los materiales de alto rendimiento comparten sus tareas en la célula solar y en la batería.

Los materiales deben cumplir de forma fiable sus tareas respectivas y ser también electroquímicamente compatibles con los otros materiales, de manera que funcionen juntos en un único dispositivo.

En vez de electrodos que contienen cobalto, los cuales dañan al medio ambiente, se usarán como materiales activos los ecoamistosos titanatos.

También podrían usarse células basadas en polímeros (en otras palabras, células solares orgánicas).

Las ventajas del sistema híbrido “2 en 1” son obvias: ahorraría espacio, sería más eficiente energéticamente y más simple de gestionar.

En el proyecto SolaBat se están desarrollando y probando las bases, pero incluso en esta etapa temprana ya se ven en el horizonte una serie de aplicaciones potenciales de tal sistema, desde pilas eléctricas para todo tipo de dispositivos portátiles hasta baterías de auto, e incluso paneles solares de grandes dimensiones.

Fuente: Noticias de la Ciencia

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