Los rasgos de personalidad que mejor garantizan que la persona no será reemplazada por un robot en su puesto laboral

Los rasgos de personalidad que mejor garantizan que la persona no será reemplazada por un robot en su puesto laboral

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¿Le preocupa que los robots le quiten el empleo?

El aprendizaje automático y el concepto comúnmente referido como “big data” permitirán que la cantidad de tareas que las máquinas pueden realizar mejor que los humanos aumente tan rápido que mejorar solo los niveles educativos no bastará para mantenerse competitivo ante la automatización de los trabajos.

Este es el pronóstico, un tanto inquietante, que hace Rodica Damian, profesora de la Universidad de Houston en Estados Unidos, y coautora de una investigación que ha profundizado en esta reorganización laboral que parece ya inevitable para un futuro no muy lejano.

Los investigadores trabajaron con un conjunto de datos sobre 346.660 personas, examinando rasgos de personalidad e intereses vocacionales en la adolescencia, junto con el grado de inteligencia y el estatus socioeconómico.

Es el primer estudio que examina cómo una serie de factores de personalidad y de bagaje en la vida personal y profesional predicen si una persona seleccionará empleos que con más (o menos) probabilidad serán automatizados en el futuro.

Los resultados de este análisis indican que las personas que son más inteligentes y que mostraron más interés en las artes y las ciencias durante la escuela secundaria tienen una menor probabilidad de caer víctimas de la automatización.

Los investigadores encontraron que cada incremento de 15 puntos en el CI (cociente intelectual) predijo un descenso del 7 por ciento en la probabilidad de que el trabajo desempeñado por el sujeto se acabe automatizando.

Un buen grado de madurez en la forma de ser del sujeto, así como una personalidad extravertida, también hacen menos probable el reemplazo de la persona por un robot, a juzgar por los datos analizados.

Tal como nos recuerda Damian, los robots no pueden desempeñarse tan bien como los humanos cuando se trata de interacciones sociales complejas.

Los humanos también superamos a las máquinas al afrontar tareas que requieren creatividad.

Los autores del estudio han hallado que, a despecho del contexto social del que procedían, las personas con niveles más altos de inteligencia, intereses más fuertes en las artes y las ciencias, y con los otros rasgos citados más marcados, tendían a seleccionar empleos menos automatizables, o a ser seleccionadas para ellos.

Fuente: Noticias de la Ciencia

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