El robot Aibo vuelve a la vida con inteligencia artificial dándole personalidad

El robot Aibo vuelve a la vida con inteligencia artificial dándole personalidad

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El nuevo Aibo, la mascota robótica de Sony, es una realidad en Japón.

Allí, tras más de 10 años desde el último modelo, la mascota se actualiza con lo último en tecnología aplicada a este tipo de robots.

El nuevo Aibo poco tiene que ver con los últimos modelos de este robot-perro que Sony tenía a la venta hace ya 10 años en Japón.

Ahora el diseño se asemeja mucho más a un perro real, tiene el tamaño de un cachorro (unos 30 cm de alto), está fabricado en plástico y el avance de la tecnología en estos años reafirma ese camino.

El objetivo es que no sea tanto un juguete como un auténtico robot con el que interactuar.

Tras más de 10 años desde el último modelo y casi 20 desde que se lanzara el primer modelo, la movilidad de nuevo Aibo es sorprendente.

En su ficha técnica se habla de más de 20 ejes de movimiento en total, a lo que hay que sumar elementos como la cola que consigue ser más natural.

El nuevo Aibo se ha vuelto más mascota gracias a la expresividad de sus ojos, que ahora son paneles OLED.

Con esos dos elementos y la inteligencia artificial que Sony le ha proporcionado, Aibo podrá tener más personalidad y alejarse del simple juguete para niños (o mayores).

Con una serie de sensores de movimiento y sonido, el nuevo Aibo puede adaptarse a su entorno, conocer si su dueño está cerca o no e incluso si hay voces elevadas que podrían indicar una discusión o momento tenso donde su presencia sería bienvenida.

De ese aprendizaje continuo según el entorno en el que se encuentre el robot Aibo estaría listo para desarrollar una cierta personalidad o peculiaridades en su comportamiento, las cuales se almacenarían en servidores de Sony.

Aibo ha ganado lógicamente mucha conectividad, y ahora tiene Wifi y LTE. CPU quad-core de 64 bits.

De hecho además de la compra del robot, que cuesta unos 1800 euros al cambio y estará disponible el próximo mes de enero, hay que pagar una suscripción mensual de unos 24 euros para poder acceder a él desde una app en el móvil, hacer copias de seguridad o controlarlo a distancia.

Una de las posibilidades será la de usar el perro como vigilante de la casa gracias a la cámara incluida en su nariz.

Tendrá capacidad de voz y conexión a la nube, pudiendo grabar fotos y guardarlas en línea.

Por ejemplo, decir “tomar una foto” hará que el Aibo tome una foto y la envíe a la nube, a la que se puede acceder más tarde desde una aplicación complementaria.

Aibo también vendrá con un hueso, uno inteligente, naturalmente llamado Aibone.

Si en Japón les da por jugar mucho con su nuevo perro robótico, hay limitaciones.

La batería dura según Sony unas dos horas, no sabemos si a pleno rendimiento o en general, y la carga tarda unas tres horas.

Fuentes: Xataca, Gizmodo

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