Sony ha creado un televisor que integra un altavoz en la propia pantalla

Sony ha creado un televisor que integra un altavoz en la propia pantalla

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Sony ha decidido apostar este año por el OLED, las pantallas con matriz orgánica que son capaces de representar los colores, especialmente el negro y sus matices, con una fidelidad sin precedentes.

Por eso, casi toda la gama de televisores de Sony para este año es de alta gama, tanto en LED como en OLED, y es difícil encontrar pantallas por debajo de las 50 pulgadas.

Incluso la gama de entrada es ya HDR. La gama superior es 4K HDR y por último, la más cara es la llamada 4K HDR Premium, que es donde se concentran las novedades.

Estos televisores cuentan con una versión mejorada de la tecnología de Sony Slim Blackligt Drive, que consigue dirigir la iluminación de las bombillas led a puntos específicos y muestra, por tanto, unos negros que, según la firma, se parecen mucho a los de las pantallas OLED.

El sistema, ya presente en los modelos del año pasado, ha duplicado su efectividad en los nuevos XE93, la gama alta de televisores led de Sony para este año.

Para la firma, uno de los aspectos más importantes es el procesador de imagen, que en las gamas más altas es el nuevo X1, al que se ha dotado de nuevas capacidades y tecnologías de procesamiento.

Y otro punto importante es la parte de Smart TV, para lo que SONY sigue apostando por el sistema Android, de Google, lo que facilita la comunicación inmediata con nuestros smartphones.

Toda la gama, además, incorpora control por voz y tiene acceso a la tienda de apps Google Play, de forma que es posible personalizar cada televisor con nuestras aplicaciones preferidas.

La versión actual de Android en TV es la 6.0, Marshmallow, lo que ha permit añadir funciones de personalización adicionales.

La estrella, como se ha dicho, es el nuevo A1, con pantalla OLED.

SONY saco ya en 2007 un televisor OLED de 11 pulgadas que costaba 11.000 euros, lo que la hacia inviable.

Ahora, con la tecnología más madura, Sony decide apostar por esta tecnología como una opción más para el consumidor.

Sin embargo, la firma confía en su procesador X1 para sacar el máximo partido de todas las tecnologías que comercializa.

Incluso del OLED. De hecho, será el procesador el que recoja la señal de vídeo, elimine interferencias, depure la imagen y la muestre con más o menos calidad lo que se ve en la pantalla.

En el A1 la parte frontal es todo imagen, sin marcos ni altavoces.

Y en ella Sony aplica una tecnología que permite usar la propia pantalla como altavoz.

Los equipos cuentan con el sistema DOLBY Vision.

En la parte trasera, un pie sobre el que se apoya la pantalla contiene toda la electrónica.

El aspecto es elegante, y el televisor está pensado para colocarse encima de una mesa.

Sony muestra una comparación con un televisor OLED de LG y consigue unos negros más profundos en su A1 que en el televisor coreano.

La razón, según Sony , es que su procesador, con un 40% más de potencia, es capaz de extraer un mayor rendimiento a las posibilidades del televisor, y toda la información que contienen las imágenes.

La segunda tecnología «diferente» en el A1 de Sony es el sonido.

La tecnología «Acoustic surface», de hecho, permite convertir en altavoz toda la superficie de la pantalla, algo que otros televisores no pueden hacer.

Basta con tocar la pantalla para darse cuenta de que está vibrando como si fuera la membrana de un altavoz.

Una vibración, por supuesto, que resulta inapreciable a la vista y que no altera en absoluto la imagen.

Dos «activadores» situados en la parte posterior de la pantalla se encargan de transmitir el sonido y de conseguir el «milagro».

De esta forma, el efecto estéreo está muy marcado, ya que cada mitad de la pantalla se convierte en un canal de sonido independiente (derecho e izquierdo). El resultado es realmente impresionante.

Fuente: ABC

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