El grafeno podría utilizarse en almacenamiento de energía. Científicos surcoreanos han encontrado una manera de hacer que las micropartículas de este material en forma de pompón, sean ideales para electrodos, y se trata de un proceso similar a la la fritura.
La clave para poder utilizarlo en baterías y condensadores es arrugándolo en estructuras que maximicen la superficie.
Las hojas delgadas de grafeno de un átomo de grosor, tienen la desafortunada tendencia de pegarse y apilarse, reduciendo la superficie.
Para solucionar este problema fumigaron una suspensión de óxido de grafeno en un disolvente caliente, esencialmente, “fritaron”, el grafeno.
Obtuvieron nanoláminas en forma de pom-pom, ver imagen arriba, con una gran cantidad de superficie.
Cuando se aplican a electrodos, aumenta su capacitancia en comparación con hojas de grafeno ordinarias.
Los autores dicen que esta estrategia es una de las maneras más sencillas y directas de conseguir grafeno en forma 3D.
Pero su escalamiento hasta un nivel industrial es, aún, la parte difícil.
Fuente: Gizmodo