Por vez primera, unos científicos han podido tejer un material a nivel molecular.
Tejer es una forma bien conocida de fabricar telas, pero hasta ahora esta clase de técnicas no habían sido usado nunca a escala molecular.
Los científicos que lo han logrado ahora, han tejido con hilos orgánicos, usando cobre como patrón, y han obtenido un interesante material.
El nuevo material es un armazón orgánico covalente (COF por sus siglas en inglés), y se llama COF-505.
Los iones de cobre pueden ser retirados y añadidos sin cambiar la estructura subyacente, y al mismo tiempo la elasticidad puede ser cambiada de forma reversible.
El trabajo es obra del equipo internacional de Osamu Terasakim, de la Universidad de Estocolmo en Suecia, y Omar Yaghi, de la de California en Berkeley, Estados Unidos
Los COFs tienen una superficie interna muy grande que puede adsorber y almacenar enormes cantidades de moléculas.
Una aplicación potencial es la captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2), o usar COFs como catalizadores para elaborar sustancias útiles a partir del CO2.
No ha sido fácil desarrollar al COF-505. Se trata de un material con una estructura complicada y ello exigió gastar mucho tiempo e ingenio.
Fuente: Noticias de la Ciencia